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Consultoría para bares y restaurantes

Orden para
cocinas salvajes

El negocio también se cocina.

Diagnóstico, números, cocina, equipo y legal. Un solo equipo para toda la mesa: nadie tiene que traducir de un oficio al otro.

Se responde un cuestionario breve y, con eso, se presupuesta. La primera conversación no se cobra.

Rara vez se cae por la cocina

Se cae por un costo mal calculado, un contrato que nadie leyó, un turno mal pactado o un impuesto que llega de sorpresa. La consultora entra por la puerta de la cocina y ordena todo lo demás, con evidencia: cada hallazgo lleva su foto, su registro, su dato del punto de venta o su norma citada.

Cinco partidas

Es la carta de servicios. Cada partida agrupa módulos que se contratan sueltos o encadenados, según lo que diga el diagnóstico.

¿Pedimos?

Responde el cuestionario y vuelve una propuesta con alcance, plazo y precio. Si el local no necesita un diagnóstico, se dice.

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